Uniremos a las víctimas de violencia de género con otras mujeres que tuvieron una vida exitosa por sus cualidades profesionales y artísticas. Las primeras saltan a los medios de comunicación por un hecho repugnante, y las segundas pasaron a la historia sin el protagonismo que merecían. UNA POR UNA. Por cada asesinato cometido contra una mujer, rescatamos del olvido a otra que no ha tenido la proyección social suficiente por cuestión de género.

¿Cómo puedes participar? Por cada víctima de violencia de género, puedes enviar un correo electrónico a jefatura@arcipreste.org con la siguiente información:
1. Nombre de la víctima. Breve reseña de la noticia en prensa. Evitamos publicar detalles del asesinato, simplemente se denuncia.
2. Nombre de la mujer olvidada: cuéntanos qué destacarías de ella, por qué crees que no aparece en los libros. Son muchas las mujeres científicas, artísticas, maestras, pedagogas, filósofas... Será divertido saber en quién pones tu mirada y por qué.
3. Autor o autora de la reseña: alumno/a, profe, padre o madre, personal de administración y servicios del centro... Cualquiera puede participar.

ÉSTE SERÁ TU HOMENAJE.

martes, 18 de febrero de 2014

Nuria y Mª Jesús

El cuerpo de Nuria R.P. de 43 años, fue encontrado calcinado en una parcela después de que sus familiares avisaran a la policía local. La policía ha detenido a Antonio S.A., su pareja sentimental, acusado de matarla, y que tenía antecedentes por violencia de género y hace años tuvo una orden de alejamiento respecto a la mujer.

Esta valenciana de 30 años sufre artritis reumatoide, una enfermedad degenerativa y autoinmune que no tiene cura. Su musculatura está contraída y sus articulaciones inflamadas, incluso algo deformadas. Sabe que la situación es irreversible pero ha aprendido a vivir así a costa de sacrificio y voluntad. 



A los 18 años le diagnosticaron la enfermedad y le dijeron que acabaría en una silla de ruedas. Herida por la rabia, tiró a la basura sus zapatillas de 
correr y estuvo una década inactiva. A día de hoy María Jesús compite en carreras de ultrafondo.


Cuando apenas era una niña de 18 años el médico fue tajante con ella: "Tienes que dejar de hacer deporte, guardar reposo absoluto y mentalizarte para estar en una silla de ruedas. 
"Se me cayó el mundo encima. Me aplicaron una medicación bastante fuerte, con sedantes para los dolores y hubo una época en la que no podía hacer nada, me pasaba los días en la cama y me hice muy dependiente de mi madre. Tuve que abandonar el deporte e incluso le cogí manía al atletismo, tiré a la basura todas mis zapatillas de running", explica nuestra protagonista como si hubiera sucedido ayer mismo.

Tras ocho años en el más absoluto sedentarismo, asimilando que jamás volvería a calzarse unas zapatillas de correr, un día un grupo de amigos de Valencia le invita a salir con ellos a entrenar. "Me entró el pánico porque sabía que no podía, tenía un miedo horrible por mis hinchazones, pero accedí", nos confirma.
Aquel primer día, tras casi una década inactiva, María Jesús corrió durante seis minutos. Ni siquiera se puso unas zapatillas deportivas, fue a correr con unas planas de pasear. El segundo día ya hizo nueve minutos, y antes de que pudiera ser consciente de su vuelta al mundo del atletismo, se apuntó a una carrera popular. Ahí empezó la nueva vida de esta valenciana.

Esta entrada ha sido creada entre todo el grupo de Alternativa a religión de 1º A de ESO. Gracias a tod@s! :-)

No hay comentarios:

Publicar un comentario